¡Chile gana 4 a 0 …. La Roja pasa a semifinales del mundial y espera rival!
¿Cuántas veces en la vida ha escuchado usted esa frase? ¿Cuántas veces podemos decir en nuestra historia que ya estamos entre los cuatro mejores del mundial? Yo con uso de razón puedo hablar de otra más aparte de ésta: la de la sub-17 en Japón 93’. Algunos, más antiguos, recordarán otras dos experiencias similares: sub-20 el 87’ y el mítico mundial del 62’, ambos torneos jugados en Chile. Solo cuatro veces, un logro que ante el escaso currículum de nuestras selecciones es algo para celebrar.
Y da para estar contento. Nuestra Roja Sub-20 no solo entró en semifinales derrotando a un duro rival como Nigeria por 4-0 sino que, además, ha mostrado personalidad, excelente fútbol y por sobre todo coraje, ese que futbolísticamente el hincha reconoce como la “garra”.
Los muchachos de Don José han demostrado confianza en sus medios y tener un “hambre” que los ha hecho destacar por sobre otros combinados nacionales. Partieron desde Santiago pensando… no, no, perdón, partieron desde Santiago diciendo que iban por el título y, hasta ahora, no se han quedado en las declaraciones y con un gran desempeño, han mostrado que si se quiere se puede pensar en grande.
Esta selección no tiene condiciones técnicas increíblemente mayores que otras. Tácticamente Sulantay tiene el mérito de fijar un esquema ordenado y mantenerlo en el tiempo a base de mucho trabajo, pero igual se ha tentado con experimentar con jugadores en puestos que comúnmente no lo hacen. Entonces, ¿Cuál es la principal diferencia de esta sub-20 con otros equipos que no han conseguido nada? Probablemente todo reside en el aspecto psicológico: la personalidad, la confianza y el coraje han sido las claves.
¿El próximo desafío? Argentina. La escuadra de Tocalli no tiene el ritmo de los nigerianos pero son más hábiles y veloces en la ofensiva y más seguros en la retaguardia. Defensas centrales muy altos pero algo torpes, situación que revierten de mediocampo hacia delante con Agüero, Moralez y Di María. Los trasandinos son un buen equipo, pero futbolísticamente no es más que Chile.
Llegó, más que nunca, el momento de ratificar en cancha todas las esperanzas, la confianza y el excelente juego defensivo y el talento ofensivo mostrado hasta ahora. Justo frente al rival que históricamente todos temen, justo ante quienes no hemos podido vencer en los últimos tres partidos de la categoría.
El escenario está más decorado que nunca, los comentarios de los especialistas vaticinan una gran obra y todos los espectadores de Chile y el mundo tendrán los ojos puestos en estos actores, solo falta lo que seguramente vamos a ver en Toronto: Una Roja por fin distinta, que no se achica ante nadie y que corre cada pelota como si fuera la última.
Y esa es la gracia de estos chicos, porque independiente del resultado hacen sentirse al hincha orgulloso de su camiseta: porque no se rinden, van al frente y representan a la gente esforzada del país. Unos muchachos que no se rinden nunca y que por fin demuestran el porqué del color rojo en su camiseta: un rojo que es pura sangre, esa que corre vertiginosamente y hace latir esos tremendos e incansables corazones.
1 comentario:
Te preguntaba por la actualización del blog, porque no quiero hablar de la adulta, la verdad no vale la pena, sólo tienen que aprender de los más chicos.
Para empezar y creo donde está gran parte del éxito, hasta ahora obtenido, es en la gran habilidad del D.T., para guiar a los muchachos y sacar el mejor rendimiento de cada uno de ellos en "su posición", que es, lógicamente donde lo hacen mejor y no en otra parte donde no rendirían lo mismo.
Jugadores con "mentalidad ganadora", no se han achicado con ninguno de los otros países, esperemos no lo hagan ahora.
Esperar que este sea un buen comienzo de un futuro mejor para nuestro país, en lo futbolísticamente hablando.
Bye!
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